lunes, 19 de enero de 2009

TE DIRE, JURARE


Te diré que seré tuya hasta el fin de los tiempos,
Que nada se interpondrá en nuestro camino, que seremos grandiosos
Juraré que hasta el último suspiro,
Seré tuya, y serás mío.

Te diré que alabo con fervor quien ha creado tu magnifico rostro,
Que jamás he visto hermosura y perfección tan plenas,
Juraré que es tu cuerpo aquello que admiran mis ojos,
Y se glorifican al encontrarse en tu mirada.

Te diré que creo en ángeles, destinos y suertes,
Que todo aquello que estaba perdido, lo he reconquistado a tu lado,
Juraré y desafiaré a quien lo niegue, que no existe mayor fe,
Que creer en tu amor, que saberte real, que existes.

Te diré que cada mañana te abrazaré, y sonreiré,
Que no existirá el rencor, que jamás se apagará nuestra llama.
Juraré a cada estrella, que en cada sol y en cada luna,
Nos amaremos con fervor, como el primer día.

Te diré que nuestros hijos serán los más hermosos, sólo por ser nuestros,
Que no les faltará nada, que todo el amor del mundo será para ellos,
Juraré protegerlos con la vida misma si necesario,
Serán el más vivo retrato de querubines terrenales.

Te diré que sostendré tu mano, cobijaré tu cuerpo cansado,
Que siempre sabrás reposar en mí, que siempre tendré fuerzas
Juraré abandonarme a tus brazos, y abrazarte con los míos,
Entrelazados no caeremos jamás.

Te diré que no existe gloria mayor que besar tus labios,
Que impregnan de aire mis pulmones, de vida mis centímetros
Juraré pasión y desenfreno, en cada beso, en cada roce,
Amarnos en la carne y el pensamiento.

Te diré que eres mi príncipe encantado, dueño de mis ilusiones,
Que en tus brazos no temo de brujas o hechizos, me protegen.
Juraré ser digna de magníficas proezas, que tendrás una reina en el hogar,
Viviremos por siempre en nuestro cuento de hadas.

Te diré que en tus brazos no existirán los males,
Que lavarás con tus caricias cada lágrima del pasado.
Juraré que eres el primero y el último, el único,
Almas gemelas se hallan sólo una vez.

Te diré, susurraré en tu oído cada noche con dulzura,
Que jamás padecerás a mi lado, que la vie será en rose,
Juraré que siempre tendré para ti una palabra justa, una mano tendida,
Ya nunca me apartaré de tu lado.

Te diré que cada noche antes de dormir, te abrazaré, siempre,
Que no pasaremos nunca frío, no padeceremos soledades.
Juraré acompañarte en cada batalla, en cada éxito, en cada derrota,
Serán nuestras todas las guerras y siempre ganaremos.

Te diré que haremos el amor apasionadamente, cada día,
Que nunca estaré cansada, que siempre tendré para darte de mi.
Juraré que te desearé siempre, aún cuando nuestros cuerpos se desgasten,
Hacer el amor, incorpóreamente rozándonos las almas.

Te diré que siempre tendrás a la mesa tu plato favorito,
Que aun cuando falte el dinero, te serviré como a un Rey.
Juraré que en nuestro hogar reinará la paz,
Sólo música y risas oirán los vecinos.

Te diré que está bien equivocarse, que somos falibles,
Que siempre intentaré comprender y explicarme, para que comprendas.
Juraré que no habrá peleas o discusiones, conversaremos,
Nos besaremos con las palabras, además de con la piel.

Te diré que antes de nacer, te amaba,
Que antes de morir, te amé.
Juraré que te amaré más allá de la muerte,
Nuestro legado al mundo será inconmensurable, nuestro.

Te diré que cada día te recordaré que te amo,
Que cuando no pueda hablar, te lo diré con imágenes,
Juraré que nuestro idioma será único en el mundo,
Con una mirada sabrás, con una mirada sabré.

Te diré que no existen las certezas o las garantías,
Que aprendí de joven a no confiar en los milagros.
Juraré no dejar al azar nuestro nido, no abandonarlo a la suerte,
Enamorémonos diariamente.

3 comentarios:

  1. Ademas de inaugurar este sitio en el cual no dudo que se despertaran todos los hervores desde el bajo vientre hasta los lugares mas recónditos del cerebro, ademas de ello, decido plasmar mi comentario en el relato que hasta ahora me ha dejado perplejo por la veracidad que muestra en su confesión, y la ficción que le implica llegar ser una "realidad"

    Saludos Amiga! M.K

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. Ah, pero si la vida "real" tuviese tanta sal, moriríamos de sed... sería algo así como solemnemente angustiante.
    Gracias querido Kaos.

    ResponderEliminar